Con estas instrucciones simples podrás instalar Boot Camp en tu Mac y tener Windows mediante arranque dual.
Poco después de que las primeras Macs basadas en chips de Intel llegaran al mercado, Apple lanzó una herramienta llamada Boot Camp, que permite a los usuarios de Mac instalar y arrancar sus máquinas de forma nativa en Microsoft Windows, además de la instalación preexistente de OS X, sin tener que abrir dos sistemas operativos en paralelo, perfecto para correr aplicaciones intensivas que una máquina virtual (como Parallels o VMWare Fusion) no soportaría. Aquí está cómo configurar Boot Camp.
Actualizaciones y copia de seguridad
Antes de empezar, asegúrate de tener las últimas actualizaciones de Apple en tu Mac.
Ve a la página de soporte de Boot Camp de Apple para ver si hay actualizaciones disponibles para tu modelo. Si hace falta, descarga e instala las que encuentres.
Haz clic en el menú Apple, y luego ve a ”Software Update…” para instalar cualquier actualización pendiente en tu sistema.
Primero asegúrate que tengas todo actualizado.
Reinicia la computadora si el sistema te lo pide. Luego de reiniciar, vuelve a revisar que no hagan falta actualizaciones de software y repite hasta que todo esté al día.
Debido a que Boot Camp va a mover y reasignar el espacio de tu disco duro, deberías respaldar cualquier información importante antes de continuar, en caso de que cualquier archivo termine corrupto al final del proceso.
Ejecuta Boot Camp Assistant (OS X 10.6 o posterior)
En OS X, sal de todas las aplicaciones abiertas y luego abre una ventana de Finder. Haz clic en “Applications > Utilities“.
En la carpeta “Utilities”, haz doble clic en Boot Camp Assistant para ejecutar el asistente.
El asistente de Boot Camp te guiará en la primera parte del proceso.

Haz clic en “Continue” para empezar la configuración.
Si te dan la opción, elige “Download the Windows support software for this Mac“. Con este software podrás instalar los drivers más recientes para Windows. Y haz clic en “Continue” otra vez.
Si te solicitan tus credenciales de administrador, escríbelas donde corresponda. Presiona Enter para empezar a descargar el software. Luego de que se termine la descarga, guarda los archivos a una unidad flash o quémalos en un disco óptico.
Particiona tu disco
Una vez que hayas terminado de descargar el software, el asistente te pedirá que crees una partición para Windows en tu disco duro. Esto segmentará tu disco duro para dejarle más espacio libre a Windows, sin interferir ni borrar tu instalación existente de OS X. En este punto, verás una barra delizante que representa tu disco duro.

Aquí puedes decidir cuánto espacio en el disco duro quieres asignar a tu partición de Windows.
Ajusta el deslizador para darle más o menos espacio a Windows. Ten en cuenta que cualquier cantidad de espacio que le asignes se deducirá del espacio libre de OS X (Nota: Las instalaciones de Windows 7 requerirán al menos 16 GB de espacio en la partición para instalarse). Cuando estés satisfecho con tu plan de partición, haz clic en “Partition”.
OS X empezará a dividir y reacomodar los datos de tu disco duro. El proceso podría tomar algo de tiempo.
Instala Windows
Después de terminar la partición, y de que tu disco duro esté preparado y listo para soportar Windows, la última tarea será instalar el sistema operativo.
Inserta tu disco de instalación de Windows en la unidad óptica de la Mac. Vas a necesitar una copia completa de Microsoft Windows, puesto que la Mac no debería incluirlo.
Haz clic en el botón “Start Installation”. Tu computadora se reiniciará y empezará a instalar Windows.

Sigue las instrucciones del asistente para completar una instalación normal de Windows. Si te da opciones como actualizar o instalación personalizada, elige la personalizada. En la pantalla de “Where do you want to install Windows?” (“¿Dónde quieres instalar Windows?”), elige la partición denominada “BOOTCAMP“. Luego elige “Drive options (advanced)” (“Opciones de unidad (avanzada)”), y elige “Format”. No elijas otra cosa, o podrías acabar perdiendo tu instalación de OS X.
Ahora estás listo para empezar la instalación de Windows de verdad.
Si tienes algún problema para instalar Windows, siempre puedes acudir a la documentación de Wndows.
Instala los drivers de Windows
Una vez que hayas instalado Windows, tendrás que instalar los drivers que descargaste en la primera parte de esta guía para asegurarte de que todo tu hardware Mac funcione adecuadamente en Windows, incluyendo el sonido, la pantalla, y los adaptadores de red inalámbrica.
Cuando se termine la instalación, expulsa el disco de Windows. Si sólo tienes el botón del teclado de la Mac y todavía no funciona, haz clic en “Inicio > Equipo“, y luego clic derecho en el icono de la unidad óptica. Elige o “Expulsar” para retirar el disco.
Inserta la unidad flash o el disco que quemaste antes con los drivers de Windows.
Haz clic en “Inicio > Equipo“, y doble clic en el disco o USB para abrirlo.
En la carpeta “Boot Camp”, dale doble clic a ‘setup.exe’ para instalar los drivers de Windows en tu Mac. Desde ahí, sólo sigue las instrucciones en pantalla para completar las instalaciones. No canceles nada, o podrías provocar varios errores. Si ves alguna advertencia sobre certificados o pruebas en algún momento, haz clic en “Continuar de todos modos” para seguir adelante.
Cuando termines la instalación, reinicia la computadora.
Elige con qué sistema arrancar
Ahora que tienes OS X y Windows instalados y funcionando en tu Mac, siempre podrás elegir con qué sistema operativo quieres arrancar al encender la máquina. Sólo mantén presionada la tecla Option cuando se encienda la máquina o al reiniciar para que se abra el menú de selección de SO. Haz doble clic sobre OS X o Windows y estás listo.
Poco después de que las primeras Macs basadas en chips de Intel llegaran al mercado, Apple lanzó una herramienta llamada Boot Camp, que permite a los usuarios de Mac instalar y arrancar sus máquinas de forma nativa en Microsoft Windows, además de la instalación preexistente de OS X, sin tener que abrir dos sistemas operativos en paralelo, perfecto para correr aplicaciones intensivas que una máquina virtual (como Parallels o VMWare Fusion) no soportaría. Aquí está cómo configurar Boot Camp.
Actualizaciones y copia de seguridad
Antes de empezar, asegúrate de tener las últimas actualizaciones de Apple en tu Mac.
Ve a la página de soporte de Boot Camp de Apple para ver si hay actualizaciones disponibles para tu modelo. Si hace falta, descarga e instala las que encuentres.
Haz clic en el menú Apple, y luego ve a ”Software Update…” para instalar cualquier actualización pendiente en tu sistema.
Primero asegúrate que tengas todo actualizado.
Reinicia la computadora si el sistema te lo pide. Luego de reiniciar, vuelve a revisar que no hagan falta actualizaciones de software y repite hasta que todo esté al día.
Debido a que Boot Camp va a mover y reasignar el espacio de tu disco duro, deberías respaldar cualquier información importante antes de continuar, en caso de que cualquier archivo termine corrupto al final del proceso.
Ejecuta Boot Camp Assistant (OS X 10.6 o posterior)
En OS X, sal de todas las aplicaciones abiertas y luego abre una ventana de Finder. Haz clic en “Applications > Utilities“.
En la carpeta “Utilities”, haz doble clic en Boot Camp Assistant para ejecutar el asistente.
El asistente de Boot Camp te guiará en la primera parte del proceso.
Haz clic en “Continue” para empezar la configuración.
Si te dan la opción, elige “Download the Windows support software for this Mac“. Con este software podrás instalar los drivers más recientes para Windows. Y haz clic en “Continue” otra vez.
Si te solicitan tus credenciales de administrador, escríbelas donde corresponda. Presiona Enter para empezar a descargar el software. Luego de que se termine la descarga, guarda los archivos a una unidad flash o quémalos en un disco óptico.
Particiona tu disco
Una vez que hayas terminado de descargar el software, el asistente te pedirá que crees una partición para Windows en tu disco duro. Esto segmentará tu disco duro para dejarle más espacio libre a Windows, sin interferir ni borrar tu instalación existente de OS X. En este punto, verás una barra delizante que representa tu disco duro.
Aquí puedes decidir cuánto espacio en el disco duro quieres asignar a tu partición de Windows.
Ajusta el deslizador para darle más o menos espacio a Windows. Ten en cuenta que cualquier cantidad de espacio que le asignes se deducirá del espacio libre de OS X (Nota: Las instalaciones de Windows 7 requerirán al menos 16 GB de espacio en la partición para instalarse). Cuando estés satisfecho con tu plan de partición, haz clic en “Partition”.
OS X empezará a dividir y reacomodar los datos de tu disco duro. El proceso podría tomar algo de tiempo.
Instala Windows
Después de terminar la partición, y de que tu disco duro esté preparado y listo para soportar Windows, la última tarea será instalar el sistema operativo.
Inserta tu disco de instalación de Windows en la unidad óptica de la Mac. Vas a necesitar una copia completa de Microsoft Windows, puesto que la Mac no debería incluirlo.
Haz clic en el botón “Start Installation”. Tu computadora se reiniciará y empezará a instalar Windows.
Sigue las instrucciones del asistente para completar una instalación normal de Windows. Si te da opciones como actualizar o instalación personalizada, elige la personalizada. En la pantalla de “Where do you want to install Windows?” (“¿Dónde quieres instalar Windows?”), elige la partición denominada “BOOTCAMP“. Luego elige “Drive options (advanced)” (“Opciones de unidad (avanzada)”), y elige “Format”. No elijas otra cosa, o podrías acabar perdiendo tu instalación de OS X.
Ahora estás listo para empezar la instalación de Windows de verdad.
Si tienes algún problema para instalar Windows, siempre puedes acudir a la documentación de Wndows.
Instala los drivers de Windows
Una vez que hayas instalado Windows, tendrás que instalar los drivers que descargaste en la primera parte de esta guía para asegurarte de que todo tu hardware Mac funcione adecuadamente en Windows, incluyendo el sonido, la pantalla, y los adaptadores de red inalámbrica.
Cuando se termine la instalación, expulsa el disco de Windows. Si sólo tienes el botón del teclado de la Mac y todavía no funciona, haz clic en “Inicio > Equipo“, y luego clic derecho en el icono de la unidad óptica. Elige o “Expulsar” para retirar el disco.
Inserta la unidad flash o el disco que quemaste antes con los drivers de Windows.
Haz clic en “Inicio > Equipo“, y doble clic en el disco o USB para abrirlo.
En la carpeta “Boot Camp”, dale doble clic a ‘setup.exe’ para instalar los drivers de Windows en tu Mac. Desde ahí, sólo sigue las instrucciones en pantalla para completar las instalaciones. No canceles nada, o podrías provocar varios errores. Si ves alguna advertencia sobre certificados o pruebas en algún momento, haz clic en “Continuar de todos modos” para seguir adelante.
Cuando termines la instalación, reinicia la computadora.
Elige con qué sistema arrancar
Ahora que tienes OS X y Windows instalados y funcionando en tu Mac, siempre podrás elegir con qué sistema operativo quieres arrancar al encender la máquina. Sólo mantén presionada la tecla Option cuando se encienda la máquina o al reiniciar para que se abra el menú de selección de SO. Haz doble clic sobre OS X o Windows y estás listo.
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