Escrito por PC World
Tu smartphone o tablet alberga una gran cantidad de información importante, desde direcciones hasta fotos y contraseñas. Aquí te decimos cómo protegerlos:
Imagina cómo te sentirías si perdieras tu billetera. Ahora imagínate perder tu teléfono o tablet. Esta no es sólo una pieza cara de hardware desaparecida, sino también una camionada de información personal: Contactos (de negocios y personales), calendarios de citas, fotos, memos, y muy probablemente tus líneas de tiempo de Facebook y Twitter.
Por supuesto, estos datos podrían estar en peligro aún si mantienes tus dispositivos guardados en un bolsillo o tu cartera. Todo depende de cómo los administres. Y por suerte, no es difícil bloquear, proteger o incluso respaldar tu información más valiosa. Esto es lo que tienes que saber:
1. Protégete con una contraseña
Le pones seguro al auto, cierras la puerta de tu casa con llave, y pones una clave a tu caja fuerte. Tiene sentido, entonces, que bloquees tu smartphone o tablet. Al hacerlo, cualquier persona no autorizada puede obtener acceso sin la contraseña adecuada.
En dispositivos Android, lanza la aplicación de Ajustes o Configuración, y luego toca sobre “Ubicación y seguridad > Bloqueo de pantalla”. Aquí verás una variedad de opciones de seguridad: Contraseña, PIN, o Patrón (este último te permite trazar un patrón entre puntos para desbloquear la pantalla). Elige una, y luego sigue las instrucciones para configurarla.
En dispositivos iOS, toca sobre “Configuración > General > Bloqueo con código”. La opción de bloqueo por defecto es una clave numérica de cuatro dígitos, pero si desactivas el Código Simple, puedes mejorar tu protección con cualquier contraseña alfanumérica que gustes. En cualquiera de los casos asegúrate de tener el bloqueo activado y sigue las instrucciones.
2. Protege tus contraseñas (y otros datos) con contraseña
Muchos usuarios cometen el error de guardar sus contraseñas y otra información sensible en la libreta de direcciones o como notas, donde cualquier curioso puede encontrarlos con unos cuantos toques.
En cambio, puedes convertir a tu dispositivo móvil en una bóveda móvil al instalar un administrador de contraseñas, una aplicación que guarda y cifra todo lo que quieras mantener privado: Números de serie, información de seguros, datos de tu cuenta bancaria, o incluso la combinación de tu casillero del gimnasio. Y las contraseñas, por supuesto, junto a los nombres de usuario y otra información para sitios web importantes.
Lo mejor de todo es que sólo tienes que recordar una contraseña -la de la aplicación- para acceder a todas tus otras claves. Así que asegúrate de que esta sea bastante fuerte (o sea, evita usar “123456″).
3. Aprende a bloquear y a borrar tu disposivo por control remoto
Gracias a varias aplicaciones y servicios, un dispositivo robado o perdido puede ser bloqueado o incluso borrado desde lejos. Esto te puede salvar el pellejo, sobre todo si habías decidido antes que no valía la pena bloquear la pantalla previamente.
Sin embargo, antes de que puedas dormir tranquilo, debes asegurarte de tener instalada cualquier aplicación que tengas que instalar y que hayas configurado cualquier servicio que requiera la tarea. En otras palabras, estas características de seguridad remota no vienen habilitadas por defecto al bajar la aplicación, así que tómate el tiempo para dejar todo listo. Una vez que hayas preparado el dispositivo, asegúrate de guardar el sitio de conexión remota en tus favoritos, y guarda bien tu contraseña -puedes olvidarla con el estrés de haber perdido tu dispositivo-.
4. Respalda tus fotos
¿Tu celular también actúa como cámara? Es bastante común ahora que los teléfonos pueden capturar imágenes nítidas y en varios megapíxeles. La pregunta es: ¿Cómo preservar estas fotos para la posteridad si están guardadas en un dispositivo que se puede perder, robar o romper?
Simple: Cópialas a una ubicación secundaria. Por ejemplo, puedes copiar tu colección de fotos manualmente al disco duro de tu computadora. O mejor aún, habilita alguna opción de respaldo a la nube que sea parte del sistema operativo del teléfono, o instala una aplicación que cargue fotos automáticamente a un servidor en línea (como la funciones de ‘Camera Uploads’ de Dropbox o ‘Instant Uploads’ de Gmail), donde puedas verlas con tu navegador web o restaurarlas a un nuevo dispositivo.
5. Navega con seguridad
Para librarte de intentos de phishing y reducir el riesgo de un ataque desde el navegador que comprometa tus datos personales (y/o exponer tu dispositivo a malware), no toques enlaces insertos en mensajes de correo electrónico. O cuando visites un sitio móvil que tenga funcionalidades de compra o transacciones bancarias, asegúrate de que la URL empiece con “https“, y no sólo “http”. El primer prefijo promete seguridad, el segundo, no tanto.
Además, asegúrate de instalar alguna herramienta para proteger tu navegador. Por ejemplo, cuando estés buscando algo en la red, podrás ver rápidamente qué enlaces son seguros y cuáles encierran peligros conocidos.
Imagina cómo te sentirías si perdieras tu billetera. Ahora imagínate perder tu teléfono o tablet. Esta no es sólo una pieza cara de hardware desaparecida, sino también una camionada de información personal: Contactos (de negocios y personales), calendarios de citas, fotos, memos, y muy probablemente tus líneas de tiempo de Facebook y Twitter.
Por supuesto, estos datos podrían estar en peligro aún si mantienes tus dispositivos guardados en un bolsillo o tu cartera. Todo depende de cómo los administres. Y por suerte, no es difícil bloquear, proteger o incluso respaldar tu información más valiosa. Esto es lo que tienes que saber:
1. Protégete con una contraseña
Le pones seguro al auto, cierras la puerta de tu casa con llave, y pones una clave a tu caja fuerte. Tiene sentido, entonces, que bloquees tu smartphone o tablet. Al hacerlo, cualquier persona no autorizada puede obtener acceso sin la contraseña adecuada.
En dispositivos Android, lanza la aplicación de Ajustes o Configuración, y luego toca sobre “Ubicación y seguridad > Bloqueo de pantalla”. Aquí verás una variedad de opciones de seguridad: Contraseña, PIN, o Patrón (este último te permite trazar un patrón entre puntos para desbloquear la pantalla). Elige una, y luego sigue las instrucciones para configurarla.
En dispositivos iOS, toca sobre “Configuración > General > Bloqueo con código”. La opción de bloqueo por defecto es una clave numérica de cuatro dígitos, pero si desactivas el Código Simple, puedes mejorar tu protección con cualquier contraseña alfanumérica que gustes. En cualquiera de los casos asegúrate de tener el bloqueo activado y sigue las instrucciones.
2. Protege tus contraseñas (y otros datos) con contraseña
Muchos usuarios cometen el error de guardar sus contraseñas y otra información sensible en la libreta de direcciones o como notas, donde cualquier curioso puede encontrarlos con unos cuantos toques.
En cambio, puedes convertir a tu dispositivo móvil en una bóveda móvil al instalar un administrador de contraseñas, una aplicación que guarda y cifra todo lo que quieras mantener privado: Números de serie, información de seguros, datos de tu cuenta bancaria, o incluso la combinación de tu casillero del gimnasio. Y las contraseñas, por supuesto, junto a los nombres de usuario y otra información para sitios web importantes.
Lo mejor de todo es que sólo tienes que recordar una contraseña -la de la aplicación- para acceder a todas tus otras claves. Así que asegúrate de que esta sea bastante fuerte (o sea, evita usar “123456″).
3. Aprende a bloquear y a borrar tu disposivo por control remoto
Gracias a varias aplicaciones y servicios, un dispositivo robado o perdido puede ser bloqueado o incluso borrado desde lejos. Esto te puede salvar el pellejo, sobre todo si habías decidido antes que no valía la pena bloquear la pantalla previamente.
Sin embargo, antes de que puedas dormir tranquilo, debes asegurarte de tener instalada cualquier aplicación que tengas que instalar y que hayas configurado cualquier servicio que requiera la tarea. En otras palabras, estas características de seguridad remota no vienen habilitadas por defecto al bajar la aplicación, así que tómate el tiempo para dejar todo listo. Una vez que hayas preparado el dispositivo, asegúrate de guardar el sitio de conexión remota en tus favoritos, y guarda bien tu contraseña -puedes olvidarla con el estrés de haber perdido tu dispositivo-.
4. Respalda tus fotos
¿Tu celular también actúa como cámara? Es bastante común ahora que los teléfonos pueden capturar imágenes nítidas y en varios megapíxeles. La pregunta es: ¿Cómo preservar estas fotos para la posteridad si están guardadas en un dispositivo que se puede perder, robar o romper?
Simple: Cópialas a una ubicación secundaria. Por ejemplo, puedes copiar tu colección de fotos manualmente al disco duro de tu computadora. O mejor aún, habilita alguna opción de respaldo a la nube que sea parte del sistema operativo del teléfono, o instala una aplicación que cargue fotos automáticamente a un servidor en línea (como la funciones de ‘Camera Uploads’ de Dropbox o ‘Instant Uploads’ de Gmail), donde puedas verlas con tu navegador web o restaurarlas a un nuevo dispositivo.
5. Navega con seguridad
Para librarte de intentos de phishing y reducir el riesgo de un ataque desde el navegador que comprometa tus datos personales (y/o exponer tu dispositivo a malware), no toques enlaces insertos en mensajes de correo electrónico. O cuando visites un sitio móvil que tenga funcionalidades de compra o transacciones bancarias, asegúrate de que la URL empiece con “https“, y no sólo “http”. El primer prefijo promete seguridad, el segundo, no tanto.
Además, asegúrate de instalar alguna herramienta para proteger tu navegador. Por ejemplo, cuando estés buscando algo en la red, podrás ver rápidamente qué enlaces son seguros y cuáles encierran peligros conocidos.
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